
Autoridades nacionales, regionales y trabajadores del campo del Eje Páramo del estado Mérida sostuvieron una importante asamblea con el objetivo de evaluar las necesidades del sector agrícola y definir estrategias que potencien el sistema productivo en la entidad andina. El encuentro, celebrado en las instalaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), contó con la participación del gobernador del estado, Arnaldo Sánchez, el ministro del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras, Vladimir Padrino López, y voceros de los municipios Miranda, Cardenal Quintero, Rangel, Santos Marquina y Pueblo Llano, quienes instalaron mesas de trabajo para abordar temas críticos como vialidad, financiamiento, comercialización, sistemas de riego y el combate al contrabando.
Durante la jornada, el gobernador Arnaldo Sánchez resaltó el peso estratégico de la geografía merideña en la soberanía alimentaria nacional, detallando que en la región se cosechan más de 54 rubros que garantizan más del 50% de los alimentos consumidos en todo el país. Por su parte, el ministro Vladimir Padrino López calificó al páramo como una zona de altísima relevancia por su masiva producción de hortalizas, papas, zanahorias y ajo. El titular de la cartera agraria instó a los participantes a transformar este intercambio de experiencias en soluciones concretas frente a las dificultades actuales, e invitó al sector a sumarse a la consulta nacional destinada a simplificar los trámites administrativos y optimizar los procesos de distribución.
El encuentro sirvió también para visibilizar los logros alcanzados gracias al diálogo de saberes. El ingeniero agrónomo Rafael Romero, coordinador de Planificación de la Red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa) y miembro del Centro de Biotecnología para la Formación en la Producción de Semillas Agámicas (Cebisa), demostró que la región cuenta con la infraestructura y la capacidad técnica necesaria para mejorar los procesos de siembra a partir de componentes nacionales de alta calidad genética.
Romero destacó que este engranaje es el resultado directo de la Alianza Científico-Campesina, la cual ha creado un ecosistema de funcionamiento que conecta los laboratorios de investigación con las tierras de cultivo, asegurando el resguardo de la semilla nativa y el sustento de las familias productoras.
Fuente: Prensa Mincyt/ https://tinyurl.com/2fr4abx2


















