
Más de 50 niños, niñas y jóvenes de las unidades educativas privadas Fértiles Valles I y Barbarita de la Torre de Santa Teresa del Tuy formaron parte de la Ruta Científica del Polo, ampliando sus conocimientos y su interés no solo por la ciencia y la tecnología, sino también por la naturaleza que los rodea.
Los estudiantes conectaron con la naturaleza y el clima frío y nublado durante su visita al Pino Solitario en el Polo Científico-Tecnológico Venezolano en Hoyo de la Puerta, Sartenejas; en esta estación se les enseña de geomática y la orientación espacial por medio de los puntos cardinales. Posteriormente, se adentraron a las explicaciones científicas y técnicas en los espacios didácticos dispuestos para este aprendizaje en las áreas de química y física aplicada, robótica y mecánica.
Uniendo su experiencia de contacto con la naturaleza y los nuevos conocimientos de ciencia, Enmanuel Romero, estudiante de la U.E.P Barbarita de la Torre, mencionó cómo en un futuro le gustaría llevar a cabo un proyecto donde se puedan cuidar el medio ambiente, haciendo ciencia para la vida, sin dañar a la madre Tierra.
“Con el microscopio podemos ver hongos, un poquito de tierra y estas cosas. Aprendiendo más de cosas científicas, podemos también reciclar mejor, investigando cómo hacerlo y haciendo descubrimientos de cosas que nos ayuden, nosotros podemos hacerlo, comenzando en el colegio”, expresó.
Por su parte, la subdirectora del plantel U.E.P Fértiles Valles I, Érika Rada describió cómo estas experiencias podrían convertirse en futuros proyectos científicos, donde los jóvenes unan ciencia y tecnología con el bienestar y cuidado del entorno.
“Es muy importante que ellos tengan esa conexión con el ambiente y vean como a través de la ciencia pueden conservar y desarrollar proyectos para proteger a nuestro planeta. Podemos trabajar con las muestras naturales de hojas y plantas, los microorganismos y generar en ellos la duda y la investigación a fondo de las ciencias naturales”, explicó.
La Ruta Científica no solo les enseña a los estudiantes sobre las bondades de la tecnología y la ingeniería, sino también les invita a conectar con la madre naturaleza como principio de la vida y así reimaginar un mundo sano, creando nuevas herramientas para el estudio, el pensamiento crítico y la preservación y cuidado de la vida.
Prensa Instituto de Ingeniería









