
Las crisis sanitarias globales han demostrado que la velocidad de respuesta es el factor determinante para contener un brote y salvar vidas. Con esta premisa como norte, las instalaciones del Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) iniciaron los II Ejercicios Ruso-Venezolanos de Equipos de Respuesta Rápida para Emergencias Sanitarias y Epidemiológicas. Durante cuatro días de despliegue técnico, investigadores del IVIC y del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR) trabajarán de manera conjunta con especialistas del prestigioso Instituto Ruso Antiplaga Microbe, con el objetivo de consolidar las capacidades de diagnóstico e intervención inmediata en el territorio nacional de forma soberana.
El encuentro, que da continuidad al convenio del Centro Ruso-Venezolano para el Estudio de Enfermedades Infecciosas, busca perfeccionar los protocolos de bioseguridad y el manejo de tecnología avanzada en escenarios de riesgo. El viceministro de Aplicación del Conocimiento Científico y director del IVIC, Alberto Quintero, destacó que esta alianza ratifica el éxito del intercambio científico transfronterizo, permitiendo que el personal médico y de investigación del país eleve su nivel técnico a estándares internacionales para dar respuesta oportuna a las necesidades del pueblo.
El valor estratégico de estas jornadas adquiere una relevancia profundamente humana al analizar las lecciones de salud pública recientes. El jefe del Centro de Microbiología y Biología Celular del IVIC, Héctor Rangel, recordó las complejidades de la última pandemia y advirtió que la capacidad de reacción acelerada es vital debido a que los patógenos pueden surgir o ingresar al país en cualquier momento. Rangel precisó que, si bien el INHRR lidera la respuesta epidemiológica nacional, el IVIC aporta un cuerpo de especialistas listos para robustecer los diagnósticos clínicos complejos mediante el uso de herramientas de última generación.
Uno de los resultados más significativos de esta cooperación científica es la incorporación de equipos tecnológicos avanzados suministrados por la Federación de Rusia. Esta dotación permite a los institutos venezolanos romper con las limitaciones del espacio físico convencional y realizar estudios moleculares y análisis complejos directamente en las comunidades o zonas donde se origine un foco infeccioso. De esta manera, el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) avanza en el fortalecimiento de la soberanía sanitaria, transformando la cooperación internacional en herramientas prácticas de campo para proteger la vida y la estabilidad de la nación.
Fuente: Prensa Mincyt/ https://bit.ly/499Dz51










