Caracas, 26 de agosto de 2025 (Prensa Mincomunas).- “Hay una arremetida por parte del imperialismo hacia Venezuela, un ataque permanente a su economía, a su política, a su proyecto de vida”. Así lo dijo el investigador venezolano Francisco Durán, durante su participación en el programa radial “En clave comunal”.
Esta agresión imperialista —a juicio del matemático y experto en análisis de datos, Francisco Durán— responde a una crisis mundial y civilizatoria del capitalismo. “Lo que hemos estado haciendo en Venezuela atenta contra ese modelo”, afirmó.
Aseguró que, “la salida que se plantea, en este caso, en Venezuela, tiene que ver con dos cosas: uno, el papel que juegan la ciencia y la tecnología en el desarrollo humano y civilizatorio, y, dos, tiene que ver con un modo de vida colectivo, con la comunidad”, determinó.
Desde esta perspectiva, el profesor venezolano detalló sobre los dos ejes fundamentales para reorientar el papel de la ciencia y la tecnología: por un lado, su función en el desarrollo humano y civilizatorio; por otro, su vinculación directa con lo colectivo, entendido como comunidad organizada. “La ciencia para la muerte es la que sirve al capitalismo. Nosotros apostamos por construir una ciencia para la vida, al servicio de las necesidades del pueblo venezolano”, sostuvo.
Durán retomó el pensamiento del comunero merideño Gerardo “Lalo” Rivas para destacar la Alianza Científico-Campesina como expresión de este vínculo. “El poder popular organizado en un espacio territorial, institucionalizado en las leyes del Poder Popular y en la Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología, se junta para indicar que solo juntos es posible. Deja de ser una consigna y pasa a ser una política”, declaró.
De acuerdo con la perspectiva expresada por Durán, el conocimiento debe ser libre, colectivo y soberano. “El conocimiento es de todos y todas, es libre. A veces discutimos que difícilmente sea libre mientras existan derechos de propiedad en el mundo. Pero nuestro concepto, nuestro principio es que el poder popular sea consciente de que el conocimiento es propio de todos”, expresó.
En este sentido, expuso que la comuna emerge como instrumento político clave para articular otro concepto de ciencia, tecnología e innovación desde el territorio; un concepto distinto al patrón de conocimiento moderno/capitalista. “La comuna engloba esas relaciones entre iguales, que hacen posible que todos juntos podamos construir el legado de nuestro libertador Simón Bolívar y de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez”, argumentó.
Territorio y transferencia de poder
Para el presidente del Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico, Francisco Durán, el pensamiento transformador no emerge en oficinas con aires acondicionados, sino en el territorio, en el calor de los debates comunitarios y en la práctica del poder popular, desde la reflexión y la acción sobre la realidad concreta. “Por eso hablamos de más territorio y menos oficina”, apuntó.
El investigador identificó dos espacios clave donde se gesta este nuevo pensar: por un lado, entre los llamados “intelectuales orgánicos”, conscientes de su papel en la construcción colectiva desde cargos institucionales; por otro, en la resistencia cotidiana del pueblo que, como comunidad, va tomando conciencia de su rol protagónico en la historia.
En ese sentido, subrayó la necesidad de que quienes detentan poder institucionalizado transfieran el poder al pueblo.
“La Comuna constituye un instrumento político, territorial y cultural, liberador, que hace posible la explosión del poder popular. Entonces, el pensar comunal tiene que ver en cómo diseñar políticas, planes, proyectos e iniciativas territoriales y locales, por supuesto, con una visión global de resistencia y con una clara construcción de otro tipo de sociedad, como lo establece nuestra Constitución y como lo establecen las leyes del Poder Popular. Un pensar estratégico y existencial, para no desviarnos, producto del pragmatismo, de nuestro horizonte transformador”, puntualizó.
Evitar el aburguesamiento
El científico Francisco Durán señaló sobre los riesgos del aburguesamiento del sujeto de la revolución —tal como lo han denunciado, en su país, algunos bolivianos— aclaró que estamos en un mundo capitalista, del cual hay que estar conscientes para no recaer en aquello contra lo que estamos luchando.
“Lo primero es que hay que estar conscientes de que, aunque tengamos poder popular organizado, estamos en un mundo capitalista. Y que nuestras relaciones sociales —las que se establecen en un territorio, digamos— no deberían cambiar al salir de ese territorio. Yo creo que eso forma parte del proceso en el cual, fuera de la comuna, el mercado los arropa. Y creo que, para que eso no ocurra, primero tiene que haber una dirigencia”, advirtió.
Durán reconoció que la Comuna no es el único modelo posible, pero insiste en que cualquier forma de organización debe responder a un principio claro: “El Poder Popular tiene que tener un modelo de participación y de organización, tiene que ser poder real y consciente”.
El experto en análisis de datos explicó que evitar el aburguesamiento implica desmontar las relaciones sociales capitalistas como forma de vida. “Si el pueblo no tiene claro que el capitalismo es nuestro enemigo, inevitablemente se va a aburguesar”.
Durán expuso la noción de poder obediencial, donde el poder gubernamental se somete al poder popular autoconsciente y organizado.
“El poder consiste en que el pueblo pueda hacer, y que nosotros —quienes estamos en el poder público, gubernamental— obedezcamos al pueblo que actúa desde sí y para sí. Eso significa darle mayor poder al pueblo, una mayor transferencia de poder al pueblo. Y los dirigentes deben —diríamos— tener conciencia de que las relaciones sociales en las que estamos inmersos no pueden enfrentarse de manera individual. Como dice el Presidente Obrero: Solo juntos es posible”, subrayó.
Derecho a no ser digitales
Ante la pregunta de Nerliny Carucí, periodista y moderadora del programa “En clave comunal” —¿Cómo repensar los desafíos que tiene la comunidad en este momento de economía digital, que algunos denominan “la agonía digital”?—, el investigador venezolano Francisco Durán denunció que la población mundial está siendo utilizada como fuente gratuita de renta tecnológica por parte de los grandes consorcios digitales.
“Ni siquiera somos asalariados. Cada clic, cada mensaje, cada dato que compartimos en línea enriquece a los dueños de los medios de producción digitales”, afirmó.
Durán vincula esta dinámica con la apropiación corporativa del conocimiento científico, legitimada por organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC). “Las grandes rentas tecnológicas del mundo son apropiadas por pocas empresas que, cada vez, se hacen —por supuesto— mucho más poderosas, a costa de nuestra vida cotidiana: el uso de artefactos tecnológicos que pueden identificar todos nuestros gustos, saberes y dinámicas que establecemos en nuestra existencia”, destacó.
Frente a la “agonía digital”, refirió tres líneas de resistencia: “el derecho de los pueblos a no ser digitales”, la conciencia crítica sobre la tecnología y la construcción de marcos legales que protejan a los pueblos de la intervención consciente y sistemática de sus datos, gustos y dinámicas de vida.
“La mayoría de los ingresos rentísticos del mundo están concentrados en consorcios tecnológicos. Hay que tener conciencia de ello, hay que comportarse de manera distinta y hacer las regulaciones necesarias para que los derechos del pueblo estén por encima de la globalización de la renta tecnológica”, instó el matemático.
Intercambio de saberes y apropiación comunal
El presidente del Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico, Francisco Durán, relató la experiencia de este instituto con más de 19 000 familias comuneras del municipio Simón Bolívar, en el estado Miranda, quienes han participado en un proceso de formación, diagnóstico y planificación territorial que ha resignificado la relación entre conocimiento técnico y saberes comunitarios.
“Fuimos a la búsqueda del poder popular para poder mandar obedeciendo al pueblo”, afirmó Durán. En el marco de los planes del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y a través del programa Semillero Científico y de la Misión Humberto Fernández Morán, contó que se ha establecido un vínculo directo con escuelas de los Valles del Tuy, donde el poder popular ya hacía vida en roles cotidianos: maestros, vigilantes, choferes, directivos.
El investigador refirió que la experiencia en Yare (capital del municipio Simón Bolívar) reveló la organización territorial: cinco circuitos comunales, nueve comunas y una cultura viva que incluye el patrimonio de los Diablos Danzantes. A partir de allí, precisó que se construyó un plan conjunto de formación en planificación comunal, basado en textos de Carlos Matus y Yadira Córdoba, pero sobre todo en el intercambio horizontal de saberes entre técnicos e integrantes del poder popular.
“Trabajamos durante semanas debajo de una mata de mango en cada comuna”, recordó Durán. Ingenieros, administradores, líderes, lideresas, voceros y voceras comunales compartieron conocimientos en sesiones prácticas. “Fue un aprendizaje para el ingeniero, que creyendo que se lo sabía todo, descubrió que el pueblo sabe cosas que nosotros no sabemos”, confesó.
Comentó que el proceso incluyó visitas al instituto: las comunas conocieron los talleres del Instituto de Ingeniería, y los técnicos recorrieron los sistemas de salud, producción agrícola, acuicultura y seguridad comunitaria gestionados por las comunas. “Sigue pareciendo que la institucionalidad ayuda o colabora, cuando en realidad es un derecho de ellos y un deber de nosotros ser parte de su propio proyecto”, dijo Durán.
Francisco Durán destacó los esfuerzos del Instituto de Ingeniería para Investigación e Innovación Tecnológica por documentar, compartir y transferir saberes en clave comunal.
“No hay una sistematización formal, pero la página web del Instituto de Ingeniería contiene una pestaña denominada Comuna o nada, donde se alojan estadísticas, materiales formativos y recursos útiles para el poder popular. Hemos hecho una biblioteca comunal donde están leyes del Poder Popular, los libros que hemos utilizado para los encuentros y otros textos del Ministerio de las Comunas”, comentó.
Además, explicó que se ha creado un canal de videoformación llamado “Fórmate”, que permite realizar reuniones, presentaciones y procesos formativos a distancia. “Está a disposición de las comunas para que puedan comunicarse, hacer reuniones o formación. Es una herramienta que te permite autoformarte y generar procesos de debate y de planificación de las Agendas Concretas de Acción”, apuntó Durán.
Resaltó que uno de los avances más significativos ha sido el curso de geomática comunal, que cuenta con documentación propia. Técnicos del Instituto han desarrollado talleres directamente en las comunas, orientados a digitalizar la cartografía social de cada territorio. “La formación no se da en el Instituto de Ingeniería: se da en la comuna”, acotó Durán.
El profesor señaló que el objetivo es claro: “Compartir conocimientos técnicos para que las comunidades detallen lo que nosotros conocemos y lo puedan utilizar en su dinámica comunal, y vicerversa”.
Comunalizar la Comuna
Referente a la interrogante de un radioyente de la Comuna Guatopori —“¿Cómo asumir desde las comunas la producción y el acceso a los recursos de forma sustentable, si su devenir histórico-territorial se ha materializado desde las necesidades del capitalismo?”—, Francisco Durán respondió que ello es posible a través del fortalecimiento de las relaciones propias de cada comuna.
“Entonces, ¿cómo hacerlo? Siguiendo y manteniendo esas relaciones, estando conscientes de que hay que —valga la redundancia— comunalizar a la Comuna, de tal manera que podamos sentirnos dentro de ella satisfechos con nuestras, digamos, soluciones a nuestras necesidades. La segunda dimensión tiene que ver con cómo hacemos redes de redes entre las propias comunas; es decir: cómo crear una economía comunal basada en el intercambio productivo dentro de un circuito comunal nacional. Yo creo que esa sería la actividad. La pandemia lo demostró: cuando aquí vivimos una crisis absoluta, fue el propio poder popular quien salvó al pueblo”, recordó.
El matemático enfatizó que comunalizar la Comuna es entender que la Comuna no solo es una instancia política, sino una forma de relación humana que debe extenderse a todos los espacios. “La resistencia comunitaria no es cuento, ha sido una realidad”, expresó.
Llamado a la conciencia comunal
Para finalizar su participación en el programa radial, Francisco Durán reafirmó el papel de la Comuna como expresión concreta del poder popular. No como una herramienta momentánea, sino como una forma de vida y de organización política que debe sostenerse más allá de cualquier “retorno a la normalidad capitalista”.
“Tengamos conciencia del poder, de que el poder constituido se debe al poder popular, se debe al pueblo. Y que no hay que pedir ni favores, ni colaboraciones, ni ayudas. El poder institucional tiene que estar a disposición del pueblo”, concluyó.
Fuente: Prensa Comunas
Redacción: José Tomedes Gutiérrez
https://www.comunas.gob.ve/2025/08/28/profesor
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