Investigadores de la República Bolivariana de Venezuela y la República Popular China unieron conocimientos y experiencias en la conferencia NMN Avances Científicos para un Envejecimiento Saludable, celebrada en la Universidad Latinoamericana de Medicina Salvador Allende (ELAM). El encuentro, liderado por la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez Ramírez, fue clave para trazar la nueva dirección de la política pública venezolana.
La también Ministra para Ciencia y Tecnología, anunció que el país avanza en la construcción de una Agenda de Investigación y Desarrollo sobre longevidad y hábitos saludables, vinculada estrechamente con el Ministerio del Poder Popular para la Salud y el Instituto Nacional de Nutrición. Este programa es una invitación del Presidente Nicolás Maduro para “entender hacia dónde avanza la investigación científica” y así “poner en Venezuela una mirada diferente hacia la longevidad” y la recuperación del estado de bienestar del pueblo, especialmente afectado tras las Medidas Coercitivas Unilaterales y las consecuencias de la COVID-19.
Como acción concreta, esta política pública implica una revisión profunda de la dieta establecida por el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que atiende a seis millones de niños, niñas y jóvenes; puntualizó que se busca eliminar “los azúcares y aquellos productos que no necesariamente los van a nutrir”, promoviendo la necesidad de reeducar nutricionalmente al pueblo y alertando sobre la “triada fatal” de obesidad, prediabetes y alta dependencia de pantallas observada en países como Estados Unidos.
Durante su intervención, Jiménez mencionó los avances en genética molecular, destacando el debate sobre medicamentos y suplementos asociados a terapias para la longevidad, con un enfoque particular en la molécula mononucleótido de nicotinamida (NMN), vinculada a la regeneración celular y la restauración inmunológica. En este sentido, presentó el caso de la señora María Branyas Morera, una mujer supercentenaria que falleció a los 117 años. El estudio de su caso, que mostró una edad metabólica de 94 años, un epigenoma juvenil y una inflamación reducida, resalta cómo los hábitos, conductas y formas de vida son factores de gran valor para el avance de la longevidad sana.
Finalmente, Jiménez Ramírez enfatizó que la investigación debe comprender al ser humano desde sus procesos psicoemocionales, señalando que la salud orgánica depende esencialmente de la salud mental. En este marco holístico, recordó que el “microbioma más prístino y diverso del planeta lo tiene la población yanomami”, lo que subraya la importancia de estudiar y recuperar los hábitos de alimentación saludables, la vida con propósito y las buenas relaciones interpersonales, además de los avances farmacológicos.
Fuente: Prensa Mincyt/ https://mincyt.gob.ve/venezuela-construye-agenda-de-investigacion-sobre-longevidad-y-habitos-saludables/













