
Con ciencia, tecnología y mucha creatividad, más de 50 niños, niñas y jóvenes de Santa Teresa del Tuy de las unidades educativas privadas Semilleros Mirandinos y Las Aguas de Moisés disfrutaron y aprendieron sobre las diversas utilidades de la ingeniería, así como algunas claves de pensamiento crítico para proyectos innovadores.
Durante el recorrido por las áreas didácticas dispuestas para ello en la Ruta Científica en el Polo Científico-Tecnológico Venezolano en Hoyo de la Puerta, Sartenejas, los estudiantes tuvieron contacto directo con la robótica, la mecánica, la naturaleza, la física y la química, donde pudieron observar y experimentar con sus propias manos.
Keiry Suárez, estudiante de la U.E.P Las Aguas de Moisés, destacó cómo esta experiencia la ha impulsado a investigar y crear, a través de la química, un proyecto que ayuda al planeta tierra, saneando el agua y la tierra fértil.
“En la actualidad estamos viendo demasiados avances tecnológicos que, tristemente, se están usando de una forma que daña a la Tierra, es por eso que —y si tengo la oportunidad— me encantaría hacer algo por ello, usando la química y la robótica, para que podamos seguir viviendo y no dañemos más a los ecosistemas”, expresó.
Para ella, es fundamental hacer uso de la ciencia, en especial de la química, para “buenos fines”, los que no generen contaminación sino recuperación, e invita a demás jóvenes a estudiar y crear herramientas que hagan un bien para la flora y la fauna.
Por su parte, Yusmary González, directora de la U.E.P Semilleros Mirandinos, mencionó que, tras la visita, esperan llevar a la práctica lo aprendido, usando la tecnología y la robótico para sistemas de riego en pequeños terrenos.
“Debido a la crisis climática que hay, queremos que ellos sean capaces de rescatar la parte natural, el agua y la tierra, planteándolo desde la pregunta de qué harían ellos ante casos de escasez de agua por la sequía y el calentamiento global”, explicó.
Gran parte del propósito de la Ruta Científica del Polo es el despertar, en niños y niñas, el amor por la ciencia, la preservación de la Tierra y los bienes naturales, compartiendo herramientas para que creen y construyan con sus propias manos un cambio bueno y significativo para la vida.
Prensa Instituto de Ingeniería
















