
«En Venezuela todo lo que se reflexiona, lo que se piensa, está vivo». Con estas palabras, la socióloga mexicana Karina Ochoa Muñoz señaló que el proyecto comunal de la nación bolivariano supone una «ventaja estratégica» que puede «dar piso y realidad» a lo que se está discutiendo como posibilidad de hacer.*
«Venezuela tiene una enorme ventaja frente a lo que está pasando en el resto del mundo ―y en América Latina y el Caribe en particular―, en el sentido de que estos debates tienen posibilidad y tienen el soporte institucional para que se concreten en los espacios educativos y de investigación, en los espacios comunales, en los territorios…», valoró.
Durante la celebración del seminario «Significado ético y político del debate descolonial para hacer ciencia en clave feminista», organizado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, la maestra descolonial arguyó que, en el país suramericano, la descolonización ―que implica, en última instancia, la regeneración del tejido comunitario― no está siendo reflexionada como utopía, sino como realidad, lo cual es fundamental sobre todo ahora cuando los avances de la derecha y de los fascismos están siendo tan contundentes en todo el planeta.
Ochoa hizo un llamado a reconocer lo que se ha avanzado en Venezuela: «Sabemos que hay mucho que caminar, que los procesos vivos tienen tensiones, tienen complicaciones; pero también implican y requieren implicaciones. Y yo creo que todo lo que podamos discutir ahora es relevante porque tiene posibilidad de que se concrete, porque hay una institucionalidad y un proyecto que le pueden dar base».
La también docente y militante feminista confesó que venir a Venezuela siempre le da un respiro, o sea, le «vuelve a generar territorialidad» y a encarnar que lo que se discute en el país bolivariano sí tiene sentido como posibilidad real.
En ese sentido, *reiteró la invitación a la comunidad científica a pensar cuáles son los desafíos y qué es lo que se tiene que desmontar para construir realmente una ciencia transformadora que sea capaz de acompañar el proceso de construcción de la comuna en Venezuela no solo como instancia administrativa, sino como relacionalidad.






