La Guerra Híbrida en la pantalla: El impacto de la guerra de información a través de los medios digitales

¿Qué es la Guerra Híbrida en la pantalla?

El término «Guerra Híbrida en las pantallas» describe la dimensión digital de la guerra híbrida, un tipo de conflicto moderno que combina tácticas convencionales y no convencionales, con el objetivo de desestabilizar a un adversario sin llegar a un conflicto armado abierto.

En este contexto, las «pantallas» (ordenadores, móviles, televisores) son el campo de batalla principal. Se libra, principalmente, a través de ciberataques, campañas de desinformación masiva y operaciones psicológicas diseñadas para manipular a la población, erosionar la confianza en las instituciones y polarizar a la sociedad. Su objetivo no es solo destruir infraestructura física, sino la percepción pública y la voluntad política.

 Herramientas de combate digital

La «pantalla» es el centro de operaciones donde se ejecutan diversas tácticas:

  • Desinformación e IA Generativa: El uso de deepfakes y textos generados por IA permite crear evidencias falsas altamente convincentes. Para 2025-2026, la capacidad de fabricar perfiles de personas que no existen para validar narrativas falsas se ha vuelto masiva.
  • Astroturfing: La creación de una falsa sensación de apoyo popular mediante miles de cuentas automatizadas (bots) que repiten un mismo mensaje hasta volverlo tendencia.
  • Microsegmentación: Utilizar algoritmos de redes sociales para enviar mensajes específicos a grupos vulnerables, explotando sus miedos, prejuicios o inclinaciones políticas.
  • Ciberataques psicológicos: Hackeos a infraestructuras críticas como redes eléctricas o sistemas de salud que, más allá del daño técnico, buscan generar pánico y sensación de desprotección en la población

Impacto en la sociedad

El impacto de esta guerra de información va más allá de un simple bulo o noticia falsa:

DimensiónImpacto de la guerra de información
PolíticaErosión de la confianza en procesos electorales y polarización extrema.
SocialRuptura del tejido social; los ciudadanos dejan de compartir una realidad común.
Cognitiva«Fatiga informativa»: el usuario, abrumado por versiones contradictorias, opta por el cinismo o la apatía.
SeguridadDesestabilización de gobiernos sin disparar una sola bala.

El campo de batalla cognitivo

Hoy se habla de la Guerra Cognitiva, donde el objetivo es el cerebro humano. Los medios digitales no solo transmiten datos, sino que moldean “cómo pensamos”. Al explotar sesgos como el de confirmación (creer solo lo que refuerza nuestra opinión), las campañas híbridas logran que la población se autosegregue en burbujas informativas, facilitando la manipulación.

 Respuestas ciudadanas

Frente a la censura y manipulación, surgen estrategias de resistencia:

*Aumento en el uso de herramientas como Tor para eludir filtros y acceder a información

*Desarrollo de «higiene informativa» personal, aplicando técnicas como la verificación cruzada y el análisis crítico de fuentes

*Presión social por mayor transparencia algorítmica y responsabilidad de las plataformas digitales.

¿Cómo se puede contrarrestar?

La defensa es compleja y requiere un enfoque múltiple:

  1. Educación en alfabetización digital y mediática para que la ciudadanía identifique desinformación.
  • Inversión en ciberseguridad nacional para proteger infraestructuras críticas.
  • Apoyo a un periodismo profesional, independiente y verificado.
  • Transparencia por parte de las plataformas digitales sobre algoritmos, publicidad política y manipulación.
  • Cooperación internacional para establecer normas y consecuencias en el ciberespacio.

Conclusión

Las redes sociales ciertamente tienen muchas ventajas, pero como vemos, estos canales de comunicación pueden ser utilizados para diversos fines militares, sus objetivos pueden ser muy diversos, como recolectar información para la producción de inteligencia, causar confusión, desacreditar a personas, organizaciones o medios de comunicación, engañar, manipular la opinión pública o establecer los siguientes hechos. Su uso, a través de algoritmos que regulen cómo las personas interactúan con estas redes, podría convertirse en un caldo de cultivo para la radicalización de las personas o la polarización de la sociedad por razones de interés político o público. Estas redes sociales e Internet son parte de un nuevo escenario de conflicto que puede usarse tanto en paz como en guerra, y se usará en coordinación con otros medios, físicos y no tradicionales, en contextos de amenaza o de guerra híbrida. En este escenario, las redes sociales y la información que a través de ellas se transmite son un arma, como los misiles o las bombas, y su uso será parte de la estrategia. Ante estas vulnerabilidades, educar a las personas, conocer cómo funcionan estas redes y los algoritmos que hay detrás de ellas, así como promover el pensamiento crítico y fortalecer la doctrina de seguridad son las mejores herramientas que podemos encontrar hoy para luchar contra esta nueva amenaza, porque aislar a las personas de las redes sociales o prohibir completamente su uso no parece ser la respuesta, y hoy parece que sólo la buena educación y la doctrina pueden ser la respuesta.

Referencias Bibliograficas:

1-Sánchez Erráes, Pedro: «La nueva guerra híbrida: un somero análisis estratégico» (2014),.

2-García, Miguel y Martínez, Gabriel: «La Guerra Híbrida: Nociones preliminares y su repercusión…» (2015).

Autora: Yuli Salave Chirinos
Centro: Centro de Seguridad Informática y Certificación Electrónica.

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